La mirada de clemencia
Sobre la cuerda.
Vida dependiente.
La mirada de clemencia.
Por favor.
Quiero latir.
Sobre la cama.
Vida depende.
La mirada de clemencia.
Quiero reír.
Sobre el precipicio.
Vida bordeada,
Vida despreciada.
La mirada de clemencia.
Quiero vivir.
Hay para todos.
El pan caliéntico.
Las manos comen.
La impotencia de los hombres.
¿Hasta cuando?
Súplica, Súplica.
¿Dónde está la Humanidad?
Quiero llorar.
La visión del sueño.
El niño en el suelo.
Quiero comer,
Quiero comer.
No hay pan caliéntico,
No hay que remediar.
La piedad.
Contra corazones.
Forrados de piedra.
Quiero gritar.
Sobre la tierra.
Vida y valor.
La mirada de clemencia.
Ya es tarde.
Quiero morir.
El cambio es difícil
Conciencias de odios.
La rabia humana.
No hay cura en la cama.
Salida y basta.
La vela se apaga.
El túnel oscuro y bien negro.
Las razas no cambian.
Que rápido olvidan:
Amarnos los unos a los otros.
Para terminar con unas palabras
Llenas de un profundo amor y
Justicia social:
“Tengo Un Sueño”
“I Have A Dream” by
Martin Luther King.
Lunes 10 de enero de 2005
Hugo A Valecillos
Poeta Ingenuo
hugohugo50@yahoo.com
hugopoetaingenuo@yahoo.com
IGUALDAD | La ruta está trazada
Marthin Luther King, héroe y visionario.
Combatió el racismo y abogó por la tolerancia.
“Libres al fin” e iguales ante la sociedad: el sueño del inolvidable Dr. Marthin Luther King.
Rosalina Orocó Mojica
Panamá, América
La ‘Declaración Universal de los Derechos Humanos’ insta a defender a toda costa la dignidad humana. Y, en la Historia hay hombres y mujeres que murieron defendiendo a sus iguales, porque creían en la necesidad de una sociedad igualitaria, que respete y valore a cada uno, sin importar el color de su piel, su ideología, su cultura, sus raíces, sus bienes materiales… El mero hecho de ser un niño, una niña, un hombre o una mujer, debería pesar suficiente para que cada ser humano tuviera satisfechas sus necesidades fundamentales, es el pensar de estos paladines de la justicia, muchos de ellos ya ausentes físicamente entre nosotros, entre los que el nombre del Dr. Marthin Luther King Jr. no puede faltar.
Con ocasión del aniversario de la conmemoración del natalicio de quien fue denominado “el guerrero pacífico”, y teniendo en cuenta toda clase de sucesos naturales y provocados por la humanidad que se han dado en el año recién culminado y el que apenas nos muestra parte de su equipaje, llamamos a reflexionar sobre el sueño de este gran hermano americano para quien las fronteras creadas por los prejuicios deberían ser derrumbadas. Él apostó por un mundo solidario y comprometido con el bienestar colectivo, sin fueros ni privilegios.
Quienes sentimos como el Dr. Luther King, esperamos que ese sueño, de una sociedad igualitaria y tolerante, que describió en su famoso discurso “I have a dream” el 28 de agosto de 1963, en el Lincoln Memorial, en Washington D.C., sea realidad pronto.