En el art??culo “In Memoriam”, del 28 de febrero, publicaba unos poemas de mis poetas favoritos en lengua castellana: Federico Garc??a-Lorca, Antonio Machado, Miguel Hern?ndez y Pablo Neruda. Hoy les toca el turno a los poetas por los que ha votado mi querida amiga Esmeralda, a saber: Alberti, Celaya, Hierro y Mistral. Va por ellos!
NOCTURNO
Cuando tanto se sufre sin sue?o y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia,
que en los tu?tanos tiembla despabilado el odio
y en las m?dulas arde continua la venganza,
las palabras entonces no sirven, son palabras.
Balas, Balas.
Manifiestos, art??culos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas,
Qu? dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qu? tristeza de tinta que de borrar el agua!
Balas, Balas
Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible, y calla.
Balas, Balas
Siento esta noche heridas de muerte las palabras.
-ooOoo-
LA POES?A ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
(De “Cantos iberos”, 1955)
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue m?s ac? de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las b?rbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como m?gica evidencia, lo real se nos convierte
en lo id?ntico a s?? mismo.
Poes??a para el pobre, poes??a necesaria
como el pan de cada d??a,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un s?? que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque a penas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poes??a concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lav?ndose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poes??a de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago m??as las faltas. Siento en m?? a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando m?s all? de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con t?cnica, qu? puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a Espa?a en sus aceros.
Tal es mi poes??a: poes??a-herramienta
a la vez que latido de lo un?nime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poes??a gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son m?s que lo mentado.
Son lo m?s necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.
-ooOoo-
LAMENTACI?N
Hemos tenido tantas cosas
que decir, y no se dijeron!
Prodigiosas palabras j??venes
para herir los o??dos viejos.
Maravillosas melod??as,
cantos in?ditos.
Hemos cantado todos juntos
y hemos llorado en el silencio.
Aprendimos muy dura ciencia
a costa de los propios sue?os.
Hemos tenido tantas cosas
que decir, y no se dijeron!
Hemos salvado tan alegres
los sombr??os presentimientos!
Hemos amado cada tallo,
cada fr??o harapo de invierno,
cada gota de madrugada
con tan loca avidez, sabiendo
que ?ramos carne de una f?bula
que alguien viv??a en el misterio!
Tan hermosas canciones! R?fagas
tan ardientes que nos hirieron.
M??sica de astros interiores
que nac??an en nuestro reino.
Flautas ta?idas, en la tarde,
por las manos vagas del sue?o.
Y tantas limpias hermosuras
como cayeron!
Y girar sin fin en el alba
con la oscura palabra dentro,
con el cantar a flor de vida
ignorando el remoto t?rmino.
Hemos tenido tantas cosas
que decir, y no se dijeron!
Y miramos c??mo en el aire
vuela la m??sica sin due?o,
sin que podamos apresar??a
con nuestros torpes instrumentos.
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EL PENSADOR DE RODIN
A Laura Rodig
Con el ment??n ca??do sobre la mano ruda,
el Pensador se acuerda que es carne de la huesa,
carne fatal, delante del destino desnuda,
carne que odia la muerte, y tembl?? de belleza.
Y tembl?? de amor, toda su primavera ardiente,
y ahora, al oto?o, an?gase de verdad y tristeza.
El “de morir tenemos” pasa sobre su frente,
en todo agudo bronce, cuando la noche empieza.
Y en la angustia, sus m??sculos se hienden, sufridores.
Cada surco en la carne se llena de terrores.
Se hiende, como la hoja de oto?o, al Se?or fuerte
que le llama en los bronces… Y no hay ?rbol torcido
de sol en la llanura, ni le??n de flanco herido,
crispados como este hombre que medita en la muerte.
-ooOoo-